En una verde colina, este
pueblo antiguo, se distingue
por el viejo castillo
construido en el siglo XII y
fortificado en el XVI. Desde
la casa arzobispal, un
antiguo palacio donde ahora
está la sede del ayuntamiento,
se ven el mar y las colinas,
un escenario espectacular.
Bien conservados y muy
bonitos son las torres,
la magnífica cisterna y la
iglesia dedicada a San Ilario.
En la iglesia se encuentra el
crucifijo de madera del siglo
XIV y un cuadro de buena
factura, la Virgen de las
Gracias, del siglo XV.
En las salas del Palacio
Bombardieri se halla el
Museo Cívico Arqueológico
con importantes restos de
asentamientos, descubiertos
en el territorio, desde
la prehistoria hasta la edad
media. En las callejuelas
empedradas y en las plazas
del pueblo, todos los años
se organizan belenes
vivientes, por lo que el
pueblo es todavía más
pintoresco en el periodo
natalicio.
Las vistas desde el Parque
dei Poggetti, cubierto de
pinos marítimos y
vegetación mediterránea,
se asoman a Castiglioncello
y al Golfo di Baratti.
Rutas y senderos entre la
vegetación ayudan a
descubrir la historia de la
zona gracias a los lavaderos
de la Fuente dei Poggetti
o al Molino de viento
En el pueblo se celebran
interesantes eventos
históricos y folclóricos, como
los que tienen por tema la
enogastronomía del
territorio.
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